septiembre 13, 2011

El destino

La estrella del destino rige a los poderosos y a los violentos. Años y años se convierte en la esclava servil de un hombre: César, Alejandro, Napoleón. El destino, elemento imponderable, ama al hombre elemental que es a él semejante.
Muy raras veces, en el  espacio de los tiempos, en un arrebato de su caprichosa volubilidad, se entrega al azar, a un ser cualquiera. Muy raras veces -maravillosos momentos de la historia del mundo- el hilo de los hados es agarrado un momento por una mano indiferente, y ese hombre se siente más atemorizado que feliz, una tempestad de responsabilidades se lanza entonces al heroico espectáculo del mundo y la mano deja escapar el hilo que había asido.
Son muy pocos los que se dan cuenta de ese azar y lo aprovechan para encumbrarse. Fugaz es el momento en que se da la grandeza de los menguados, y la suerte no volverá a ellos una segunda vez.

Momentos estelares de la humanidad, Stefan Zweig

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